Ceratitis 2017-10-16T21:21:57+00:00

Ceratitis capitata Wiedeman (mosca de la fruta)

Ceratitis capitata Wiedeman, conocida como mosca de la fruta o mosca del mediterráneo, es una de las plagas con más impacto en los cultivos de cítricos y frutales. Es un insecto originario de la costa occidental de África desde donde se extendió, gracias al comercio mundial de frutas, por gran parte del planeta. En España es especialmente abundante en el sur y en la zona mediterránea.

Taxonomía:
Reino: Animalia
Phyllum: Artópoda
Clase: Insecta
Orden: Diptera
Familia: Tephritidae
Género: Ceratitis
Especie: R. ferrugineus
Nombre común: C. capitata

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Identificación:
Huevo: De color blanquecino, con forma ovoidea, unas cinco veces más largo que ancho.
Larva: Ápoda y acefála, de color blanquecino pero con tonalidades amarillentas.
Pupa: En el interior se desarrolla el adulto, tiene forma elipsoidal y coloración marrón ocre.
Adulto: Tiene alrededor de 5mm de longitud. La hembra es mayor que el macho. Presenta bandas de color amarillo, blanco y negro en el tórax y el abdomen: Tiene ojos grandes de color rojizo a granate, y las alas son transparentes, con manchas y bandas amarillentas características de la especie. El macho presenta, como carácter distintivo de dimorfismo sexual, un par de sedas postoculares de color negro en la cabeza.

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Ciclo biológico:
La salida de los adultos de los puparios se produce al inicio de la primavera, cuando las condiciones climáticas comienzan a ser favorables para ello. El adulto se alimenta del fruto (néctar y jugo) y también de secreciones de melaza producidas por otros insectos, así como de secreciones glandulares de plantas.
El huevo eclosiona entre 2 y 4 días después de su puesta. Tras la eclosión, la larva empieza a alimentarse de la pulpa del fruto, penetrando hacia el interior del mismo. Siempre en función de la climatología, el desarrollo larvario se extiende a 8 – 10 días. Cuando la larva de tercer estadio está llegando al final de su desarrollo, sale del fruto practicando un agujero en su superficie y “salta” al suelo, en donde se entierra unos pocos centímetros, para confeccionar el pupario y realizar la pupación. Todo el estado de pupa pasa enterrado en el suelo y con una duración aproximada de entre 6 a 10 días. Finalmente ocurre la emergencia del adulto, que sale al exterior y comienza a volar en busca de alimento.

Cultivos a los que afecta: 
Todas las especies y variedades de cítricos, excepto el limón, son susceptibles de su ataque: clementinas tempranas (entre septiembre y noviembre) y naranjas tardías (entre abril y junio)
Es una especie polífaga que también afecta a frutas como melocotón, albaricoque, ciruela, higo, kaki etc.

Síntomas y daños:
Los daños directos se deben al efecto de la picadura de puesta de la hembra sobre el fruto, que es una vía de entrada de hongos y bacterias que descomponen la pulpa; y a las galerías generadas por las larvas durante su alimentación. Además, todo lo señalado produce una maduración precoz y caída del fruto.
El principal problema derivado es la restricción impuesta por otros países a la exportación de fruta con riesgo de haber sido atacada por la C. capitata.

METODOS DE CONTROL

Trampeo:
Como monitoreo, muestra la densidad de plaga que hay en el ambiente. Necesario para localizar la plaga y determinar la densidad de población.
Como trampeo masivo se basa en la colocación de un número concreto de trampas por hectárea (45-50/ha para cítricos, 75/ha para otros cultivos) debidamente cebadas con atrayente y con un agente insecticida. Es más efectivo cuanto mayor sea la superficie en la que se dispongan las trampas.
Moskisan es una trampa de atracción a base de atrayentes alimenticios (pack Pherosan), el insecto se siente atraído por estos compuestos y acude a ellos en lugar de atacar la fruta y al entrar muere debido al efecto del agente insecticida (Killdisc)
Limita significativamente el uso de productos fitosanitarios.

Contol biológico:
Actualmente la acción de los enemigos naturales no es suficiente para controlar por completo los daños producidos por C. capitata aunque existe una batería de depredadores y parasitoides que utilizan a C. capitata como fuente de alimento para adultos y/o larvas.

Control cultural:
Se recomienda eliminar la fruta picada y controlar los frutales aislados (higueras, nispereros, etc).

Control químico:
Aunque recurrir al tratamiento de productos fitosanitarios no es el sistema más recomendable ni deseable contra la mosca de la fruta puede haber momentos en que C. capitata alcance picos de población en los que sea necesario recurrir al tratamiento químico. Cabe tener en cuenta usar productos autorizados y respetar el plazo de seguridad estipulado para cada materia activa.

• Metil Clorpirifos
• Lambda Cihalotrin
• Etofenprox
• Spinosad